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   El hombre más fuerte del mundo es el que está más solo. Y una minoría puede tener razón; una mayoría siempre está mal… Partiendo del mismo comentario que me hacían la publicación anterior, es posible que esto tenga algún sentido: las elecciones presidenciales avivan las llamas de que somos una democracia :-p. Pero «la mayoría» puede cometer errores; por ejemplo, los últimos tres presidentes del Perú no han podido usar los recursos económicos para lograr cambios significativos —y estos presidentes son producto de la decisión de la mayoría. Me preguntaban, si la mayoría es siempre mala, ¿podemos concluir que la autocracia es superior a la democracia?

— 1. ¿Lo es? —

   Cuando uno dice «la mayoría siempre está mal», ¿qué quiere decir realmente? ¿Queremos decir que la mayoría es incapaz de tomar decisiones perfectas (suponiendo por el momento que es posible que un agente externo puede medir objetivamente la excelencia de dichas decisiones)? ¿Que con el sufragio universal, la mayoría de la gente decidirá sobre la base de una información mala (o imperfecta)? ¿U otro criterio? Y si siempre se toman decisiones malas, ¿cómo se pretende poner a individuos que tomen mejores decisiones en el poder?

   El problema con la autocracia, y los modos de ganar poder en las sociedades que tienden a la autocracia, es que lo constante en ella es la aptitud para ganar y retener el poder. Los únicos casos en los que ganar y retener el poder es beneficioso para una nación —es decir, la gente que vive en ese país— son cuando el bienestar general y la satisfacción de los sujetos juegan un papel significativo en la capacidad del dictador para continuar su gobierno. Así, en una dictadura que es débil, debe acoger a las masas o devenir en un golpe de Estado. Una forma democrática de gobierno es la sucesión de gobiernos que se ven obligados a satisfacer los deseos de la ciudadanía.

   Por supuesto, uno puede observar que la presión principal durante la selección en la carrera política en una democracia es también su capacidad para obtener y conservar el poder. La pregunta es entonces: ¿qué es necesario para que alcancen ese objetivo? Diferentes sistemas democráticos tienen muchas fallas, pero la peor de ellas —la susceptibilidad a grupos de presión o de intereses comerciales, siendo propensos a conflictos de intereses personales— no sólo se aplica a los burócratas en una dictadura, sino que son lo que clasificamos como corrupción, un no poder alcanzar los estándares previstos, en cualquier sistema.

   Por supuesto, una dictadura benigna, honesta y fuerte es concebible; de lo contrario, no habrían pensando en hacer el comentario que inicio esta pregunta. Sin embargo, concebir algo no es la mismo que la probabilidad de que suceda, o la fiabilidad. Históricamente, parece raro poder encontrar las condiciones para una dictadura sea benigna. Además, «benigno» no implica «bien informados», como tampoco lo popular hace que un gobernante, que es bien intencionado o incluso bien informado en algunos asuntos, no esté mal informados en otros temas.

   Para ciertas prioridades éticas y morales, como las tomadas durante la Ilustración en Europa —la libertad de circulación y establecimiento, libertad de expresión, etc.— una forma democrática de gobierno es el mejor esquema general que hemos encontrado para propiciar esas prioridades. Esto no quiere decir que estas formas de gobierno sean perfectas para lograr objetivos importantes (tal vez, como garantizar la integridad del medio ambiente), pero no tenemos experiencia con otra forma de gobierno que sea más fiable para cumplir esos objetivos; y, haciendo un eufemismo, las dictaduras tienen un registro muy irregular para alcanzarlos.

— 2. Comentarios finales —

   Platón investiga cinco formas ideales de gobierno. En orden descendente de virtud son: Aristocracia, Oligarquía, Timocracia, Democracia y Tiranía.

   La Aristocracia es el mejor gobierno (casi) por tautología, ya que en él rigen los mejores. No nos referimos a la aristocracia tradicional —la aristocracia terrateniente, monarcas, nobles etc. La Timocracia es la regida por los militares o propietarios o gente honorable. La Tiranía viene al final. La Democracia sólo está un nivel por lo que comentaba al inicio del primer párrafo.

   Las formaciones políticas reales son más complejas, ya que incorporan matices de todo esto en el cuerpo político; aunque, por supuesto, ciertas características predominan. Aristóteles, por ser un filósofo empírico más que idealista estaba a favor de los gobiernos mixtos.

   La autocracia, en la forma de Tiranía, es la peor forma de gobierno. La autocracia en la forma de una Monarquía (a falta de un término mejor), que está primero entre las aristocracias (en el sentido de Platón), es la mejor forma gobierno.

   Cabe destacar que esta jerarquía se refleja más o menos en el sistema tradicional de castas de la India —en orden descendente— brahmanes (mejores o sabios), khastriyas (militares), vaishyas (mercaderes o ricos) y shudras (población generalmente obrera).

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   Conversaba con un amigo una de las películas sobre el universo de Star Wars. Me comentaba que el Emperador sólo quería crear un nuevo sistema político y que la democracia (que ya existía) era el único sistema político existente que se aplicaba en todos los sistemas del universo. Luego, me preguntaba si esto es o bien lo mejor o lo correcto. Procuraré el porqué no creo que sea particularmente mejor ni correcto.

   Hay personas que suelen comentar sobre la «la tiranía de las masas», y Platón coloca la democracia por encima de la tiranía y por debajo de la aristocracia. El totalitarismo se entiende ampliamente como un modo de gobierno en el que no se reconocen las libertades individuales o colectivas en el sentido de una libertad de tener un modo de comportamiento que está explícitamente permitido por el gobierno y de cuya posesión o aplicación no se sucede un castigo por este gobierno. Como ocurre con casi todas las cosas, el totalitarismo no debe verse como algo que es blanco o negro, un sí o un no —desde luego, tiene matices. Podemos preguntarnos hasta qué grado la República Galáctica, la República de Platón, los Estados Unidos de América, la República del Perú o la Quinta República de Francia son totalitarias —o, por el contrario y yendo al punto, el grado en que estos países garantizan las diversas libertades y cómo hacen que esas garantías se apliquen. Las respuestas serán diferentes en cada caso y en diferentes épocas, debido a que la jurisprudencia de cada sociedad cambia con el tiempo.

   Ahora bien, sin tener claro cuáles eran las libertades que la República Galáctica garantizaba, es difícil decir hasta qué punto los sistemas galácticos estaban libres de la tiranía antes de que Palpatine se convirtiera en Canciller. Sin embargo, los episodios I, II y III muestran evidencia a la República como una organización tan incapaz de actuar que sus estados miembros van a la guerra sin la intervención efectiva por el Senado, y que en un momento dado se abandona el derecho de cambiar el Canciller, para que posteriormente se autorice acciones de guerra contra los Estados miembros y la orden Jedi sin evidencia significativa para el casus belli (precisamente en contraste con la crisis del Episodio I). Esto sugiere que la República estaba inicialmente libre de la tiranía, sólo para delegar sus capacidades y caer en un totalitarismo bajo el impulso de un orador carismático, lo que finalmente culminó con la disolución del Senado (durante la primera media hora del Episodio IV).

   Aparte de esto, no se trata de que «un solo sistema de gobierno» tiene que ver con el totalitarismo y si esta es la condición de la República Galáctica. Se suponía que la República debía gobernar toda la galaxia —si ignoramos las lindes de anarquía como Tatooine, pero sólo podemos decir que han participado de forma ambigua en la República cuando vemos las leyes de la República en términos absolutistas —aunque cada Estado miembro tenía su propio gobierno. (Por ejemplo, parecía que Naboo tenía un tipo no especificado de monarquía elegida.) Por lo tanto, está claro que la Galaxia tenía más de un «sistema de gobierno» en la historia de Star Wars; y en cualquier caso, esto no influenciaba a las libertades de los ciudadanos que estaban bajo la República (donde la ausencia de la libertad es la noción que define de totalitarismo).

   Como en todas las cosas, es esencial saber qué se entiende por cada término para poder responder estas preguntas, empezando por definir totalitarismo.

   Del estudio de nuestro comportamiento derivamos la ética. La democracia en nuestra sociedad no es más que un producto de la humanidad que se deriva de la ética. Es una de manera de responder específicamente a las situaciones que se manifiestan por nuestra actividad social. Pero desde la ética hay diversas maneras de implementarla para la vida en sociedad.

   Limitar la posibilidad de desarrollar a nuestra sociedad estrictamente bajo sistema específico es lo opuesto a la posibilidad de diversidad de las sociedades sin ningún tipo de ayuda para la supervivencia de ellas. Depender de un único sistema político pondría a la sociedad en desequilibrio para que afronte los posibles peores escenarios en su vida. Por ejemplo, hablar del poder del pueblo no es del todo pertinente. En circunstancias específicas, una democracia puede ser obviada cuando la aristocracia puede apoyar en un lapso. Durante la guerra mundial, había menos democracia; no obstante, la esencia de la democracia (poder del pueblo) y la aristocracia (mando directo del ejército) se ayudaban entre ellos para ganar la guerra.

   Así, no podemos asumir que la democracia es la fuerza más poderosa para cambiar la propia sociedad mediante la tiranía del pueblo. Necesitamos equilibrar los tipos de poderes de las que puede servirse una sociedad.

   Pensemos en un pequeña tribu donde cualquiera sabe acerca de todos (y sus padres). Se podría elegir a una persona para gobernarlos, quien es una persona que está primero entre personas iguales en un sentido simple para todos los miembros de la tribu.

   Platón trataba de la democracia en una Polis y la deplora como una caída de la aristocracia. En cierto sentido comparto su opinión: por qué sería contraproducente querer ser gobernado por el mejor. (Aunque esto debe tomarse con cuidado para evitar malas interpretaciones.) ¿La escala de la ciudad es parte de su argumento en contra de la democracia?

   El presidente Humala está sin duda en el primer lugar para sus partidarios, pero seguramente no los está entre todos los ciudadanos, a pesar de la existencia de la industria de las relaciones públicas modernas.

¿La democracia puede escalar con el tamaño del país, digamos Perú? ¿Puede escalar alguna vez a un país de tamaño (casi) subcontinental como lo Brasil?

   Si no son democracias, ¿qué son? Los llamamos democracias representativas (de la mayoría, como vimos en una publicación anterior). ¿Son algo más en realidad?

   Una respuesta posible puede ser dada por Rousseau en el Libro III del Contrato Social donde se encarga de la democracia: «Para que un Estado monárquico tenga una oportunidad de ser bien gobernado su población y extensión deben ser proporcionales a las capacidades de su gobernador. Es más fácil de conquistar que gobernar. Con una palanca lo suficientemente larga, el mundo se pudo mover con un solo dedo; para sostenerlo se necesita los hombros de Hércules. Por pequeño que sea un Estado, el príncipe casi nunca es lo suficientemente grande para él. Cuando, por el contrario, sucede que el Estado es demasiado pequeño para su gobernante, en estos casos raros también es mal gobernado, por cuanto el príncipe, en constante búsqueda de sus grandes diseños, olvida los intereses del pueblo, y lo hace por el mal uso de los talentos que tiene, que un gobernante de menor capacidad haría por falta de aquellos lo que no pudo el primero. Un reino debe, por así decirlo, expandir o contraer con cada reinado, de acuerdo a las capacidades del príncipe; pero, las habilidades de un senado de ser más constante en cantidad, el Estado puede entonces tener fronteras permanentes sin el sufrimiento de la administración».

   Hay filósofos políticos que argumentan lo contrario que una democracia de libre mercado es la única sociedad escalable. Tomemos por sentado, por un momento, que la gente se distribuye como Platón describe en La República con una elite de personas que conforman una minoría. Al necesitar tomar una decisión, estas personas con tomarían la mejor decisión. El problema es que no hay manera de que pudieran tomar todas las decisiones, e incluso si lo hubiera, la cantidad de información en la sociedad puede abrumar rápidamente su capacidad para tomarlas. En cambio, en las sociedades democráticas, donde la gente en su mayoría tienen la libertad de asociarse, decidirá las normas sociales para ellos y así sucesivamente, es maximizar la cantidad de información utilizada por la gente y ofrecer incentivos para que la gente ajuste sus decisiones con el tiempo, y por lo tanto llegar a mejores decisiones en el largo plazo. Pero en ambos casos está la cuestión de la reputación como hombre de ética. :-\

   Estamos viviendo los próximos comicios electorales; estaremos viendo algunos temas relacionados. A menudo vemos a los opositores políticos criticarse entre ellos por ser <> renunciando a la adecuada gobernabilidad. También, hay quienes están acusados de proxenetismo de votantes vendiendo sus declaraciones y postura política como si fueran un banco de votos.

¿A caso la democracia no se basa en la idea de que el populismo conduce al buen gorbierno? ¿Por qué los bancos de votos se consideran negativos? La idea misma de la democracia estable que debemos adoptar la posición de la mayoría.

   Tanto la democracia, así como el populismo, en su forma pura, son ideologías que implican un gobierno del pueblo por el pueblo o representantes elegidos por el pueblos. La democracia se centra en el gobierno para las personas independientemente de su clase. Por otro lado, el populismo se centra en la luchas entre la clase común y la clase que gobierna.

   El populismo presta su nombre a la práctica de formular políticas de apoyo entre los sectores más populosos de la población. Lo cual puede ser ejercido en un país democrático.

   Los bancos de votos son maniobras populistas para ganar el favor de una parte considerable de la población para asegurar la elecciones.

   Como tal, el populismo puede ejercerse como un medioa para ganar o retener el poder sobre las minorías a través de ganar el control sobre los grupos de interés de la mayoría. Lo que puede conducir a la tiranía por mayoría, una situación en la podemos debatir si popularidad equivale a legitimidad y en la que evaluamos cuando los deseos de la mayoría superan las necesidades de la minoría (o también sus deseos).

   Mientras un sistema de gobierno puede ser popular (no necesariamente de derecha) puede devenir en un camino largo de muy pequeñas mejoras.

   Ambas posturas están relacionas, pero en algunos casos puede ser opuestos. Como ejemplo, Venezuela es considerado hasta la fecha un país populista, pero pocos lo consideran un país con un gobierno democrático. Otro ejemplo, consideremos el cónsul romano Marius: era un populista en sus discursos y su agenda, pero ganó su séptimo consulado a través de medios violentos (no democráticos).

   En términos generales, la democracia se da cuando las personas tiene autoridad, por lo general en forma de instituciones formales que se rigen por la leyes establecidas. El populismo no es en sí una forma de gobierno, ya que es un tipo de retórica, especialmente una que hace un llamamiento a las diferencias de clase.

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