Pensemos en un pequeña tribu donde cualquiera sabe acerca de todos (y sus padres). Se podría elegir a una persona para gobernarlos, quien es una persona que está primero entre personas iguales en un sentido simple para todos los miembros de la tribu.

   Platón trataba de la democracia en una Polis y la deplora como una caída de la aristocracia. En cierto sentido comparto su opinión: por qué sería contraproducente querer ser gobernado por el mejor. (Aunque esto debe tomarse con cuidado para evitar malas interpretaciones.) ¿La escala de la ciudad es parte de su argumento en contra de la democracia?

   El presidente Humala está sin duda en el primer lugar para sus partidarios, pero seguramente no los está entre todos los ciudadanos, a pesar de la existencia de la industria de las relaciones públicas modernas.

¿La democracia puede escalar con el tamaño del país, digamos Perú? ¿Puede escalar alguna vez a un país de tamaño (casi) subcontinental como lo Brasil?

   Si no son democracias, ¿qué son? Los llamamos democracias representativas (de la mayoría, como vimos en una publicación anterior). ¿Son algo más en realidad?

   Una respuesta posible puede ser dada por Rousseau en el Libro III del Contrato Social donde se encarga de la democracia: «Para que un Estado monárquico tenga una oportunidad de ser bien gobernado su población y extensión deben ser proporcionales a las capacidades de su gobernador. Es más fácil de conquistar que gobernar. Con una palanca lo suficientemente larga, el mundo se pudo mover con un solo dedo; para sostenerlo se necesita los hombros de Hércules. Por pequeño que sea un Estado, el príncipe casi nunca es lo suficientemente grande para él. Cuando, por el contrario, sucede que el Estado es demasiado pequeño para su gobernante, en estos casos raros también es mal gobernado, por cuanto el príncipe, en constante búsqueda de sus grandes diseños, olvida los intereses del pueblo, y lo hace por el mal uso de los talentos que tiene, que un gobernante de menor capacidad haría por falta de aquellos lo que no pudo el primero. Un reino debe, por así decirlo, expandir o contraer con cada reinado, de acuerdo a las capacidades del príncipe; pero, las habilidades de un senado de ser más constante en cantidad, el Estado puede entonces tener fronteras permanentes sin el sufrimiento de la administración».

   Hay filósofos políticos que argumentan lo contrario que una democracia de libre mercado es la única sociedad escalable. Tomemos por sentado, por un momento, que la gente se distribuye como Platón describe en La República con una elite de personas que conforman una minoría. Al necesitar tomar una decisión, estas personas con tomarían la mejor decisión. El problema es que no hay manera de que pudieran tomar todas las decisiones, e incluso si lo hubiera, la cantidad de información en la sociedad puede abrumar rápidamente su capacidad para tomarlas. En cambio, en las sociedades democráticas, donde la gente en su mayoría tienen la libertad de asociarse, decidirá las normas sociales para ellos y así sucesivamente, es maximizar la cantidad de información utilizada por la gente y ofrecer incentivos para que la gente ajuste sus decisiones con el tiempo, y por lo tanto llegar a mejores decisiones en el largo plazo. Pero en ambos casos está la cuestión de la reputación como hombre de ética. :-\

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