Estamos viviendo los próximos comicios electorales; estaremos viendo algunos temas relacionados. A menudo vemos a los opositores políticos criticarse entre ellos por ser <> renunciando a la adecuada gobernabilidad. También, hay quienes están acusados de proxenetismo de votantes vendiendo sus declaraciones y postura política como si fueran un banco de votos.

¿A caso la democracia no se basa en la idea de que el populismo conduce al buen gorbierno? ¿Por qué los bancos de votos se consideran negativos? La idea misma de la democracia estable que debemos adoptar la posición de la mayoría.

   Tanto la democracia, así como el populismo, en su forma pura, son ideologías que implican un gobierno del pueblo por el pueblo o representantes elegidos por el pueblos. La democracia se centra en el gobierno para las personas independientemente de su clase. Por otro lado, el populismo se centra en la luchas entre la clase común y la clase que gobierna.

   El populismo presta su nombre a la práctica de formular políticas de apoyo entre los sectores más populosos de la población. Lo cual puede ser ejercido en un país democrático.

   Los bancos de votos son maniobras populistas para ganar el favor de una parte considerable de la población para asegurar la elecciones.

   Como tal, el populismo puede ejercerse como un medioa para ganar o retener el poder sobre las minorías a través de ganar el control sobre los grupos de interés de la mayoría. Lo que puede conducir a la tiranía por mayoría, una situación en la podemos debatir si popularidad equivale a legitimidad y en la que evaluamos cuando los deseos de la mayoría superan las necesidades de la minoría (o también sus deseos).

   Mientras un sistema de gobierno puede ser popular (no necesariamente de derecha) puede devenir en un camino largo de muy pequeñas mejoras.

   Ambas posturas están relacionas, pero en algunos casos puede ser opuestos. Como ejemplo, Venezuela es considerado hasta la fecha un país populista, pero pocos lo consideran un país con un gobierno democrático. Otro ejemplo, consideremos el cónsul romano Marius: era un populista en sus discursos y su agenda, pero ganó su séptimo consulado a través de medios violentos (no democráticos).

   En términos generales, la democracia se da cuando las personas tiene autoridad, por lo general en forma de instituciones formales que se rigen por la leyes establecidas. El populismo no es en sí una forma de gobierno, ya que es un tipo de retórica, especialmente una que hace un llamamiento a las diferencias de clase.

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